Gracias a todos por vuestra mirada.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Magia -una declaración de amor-



Magia es despertar cada mañana a tu lado y amar cada arruga de tu cara. Amar tu olor a sueño. Es querer recordar cada momento vivido. Recordar tus besos en las noches frías y en las mañanas cálidas. Los besos en la cocina, en el salón, en el parque, en la cama. Recordar también los besos que no nos dimos. Magia es esperarte cada día con la ilusión del primero. Esperarte temblando las rodillas, temblando de amor al verte. Magia es olvidar regalarnos un regalo de aniversario y seguir recordando las flores marchitas como si siguieran vivas. Es olvidar las veces que no nos dijimos te quiero y recordar tu voz nombrándome. Magia es conocer tus secretos más íntimos y custodiarlos. Saber que tienes sueños inalcanzables y sueños tras los que correr y correr contigo. Magia es amarte sin condiciones ni contratos. Es descubrirnos cada día como si fuéramos viejos conocidos que se encuentran y se cuentan. Magia es contar contigo para vivir lo que esté por venir y saber que lo viviré contigo. Es confiar y saber que estaremos juntos en lo bueno y en lo malo como nos prometimos. Magia es tener fe cuando el otro nos dice que nos ama y no dudar ni calibrar ni pedir ni rendir cuentas. Magia es creer que la vida es tan inevitable como la muerte y vivirla. Es trascender en lo infinito lo finito. Saber que existimos más allá de nosotros mismos. Magia es cruzar nuestros destinos y no dejar que el destino nos separe. Magia es vivir contigo.

5 comentarios:

marisa dijo...

¡Qué magia encierran tus palabras!
Ojalá que la magia nos acompañe siempre.A mí por lo pronto, me acompaña la magia de compartir nuestras palabras. Un abrazo "mágico"

Anónimo dijo...

Magia es amar con generosidad, magia es caminar juntos sin perder la identidad de cada uno. Bicos

media luna dijo...

Marisa, la magia existe y nosotros somos los magos.
Gracias. Tus palabras me animan a seguir.

media luna dijo...

Bicos, por supuesto que estoy contigo. La generosidad forma parte de la magia, pero desde luego que no vale el truco de hacerse pasar por otro. Tenemos que conseguir éso precisamente. Si no, el camino será corto, y yo hablo de la magia verdadera, la que no tiene ni truco ni cartón.

Anónimo dijo...

Y lo más mágico de todo es que el tiempo no acabe con ese encanto.
Besos