Gracias a todos por vuestra mirada.

domingo, 26 de abril de 2009

Decíamos ayer...




En realidad el tren no llegó muy lejos. Cuando me di cuenta iba montada en uno de esos trenes de feria que dan vueltas y vueltas y a la segunda ya sabes que todo volverá a empezar y acabar en el mismo punto de partida o de llegada. Eso sí, el recorrido estuvo lleno de subidas y bajadas como si se tratara de una montaña rusa. Sentía la emoción de subir como si fuera a tocar el cielo y justo cuando alzaba la mano, comenzaba un frenético descenso que consumía toda mi adrenalina. También atravesé algún que otro túnel, pero sólo el primero me dio verdadero miedo. Después de varias vueltas, decidí bajarme y regresar a pie. Es por eso que he tardado tanto.
La próxima vez viajaré con una compañía de fiar.

27 comentarios:

FLACA dijo...

¡Qué buena frase ésa de Fray Luis para recomenzar el diálogo!...¡Volviste amiga!, y me alegro de estar acá recibiéndote. Parece que ese viaje estuvo interesante y estoy segura de que, aunque a una le parezca a veces que no avanza y da vueltas en círculo, siempre se aprende. ¿A que tu experiencia ahora es mucho más rica?...Seguiré volviendo por aquí para encontrarte, para charlar y escucha tus relatos. Un abrazo fuerte y emocionado.

FLACA dijo...

Digo "escuchar".

Lembranza dijo...

La proxima vez nos vamos juntass. Me alegro tanto de tu vuelta, aunque para mi nunca te has ido. De palabra o por escrito, es un verdadero gusto conocer toda tu sensibilidad.Un beso

andal13 dijo...

Como dice Tertuliano, en el cuento "El largo viaje de placer", de Juan José Morosoli: "Los viajes empiezan después que uno llega..."

Bienvenida a casa.

SUSANA dijo...

Cómo fuere el viaje, ya estás en casa nuevamente...qué alegrón!

Ya sabemos Amiga, a veces damos vueltas, parece que no llegáramos a ningún lado, pero en realidad sucede que hemos "viajado" en nuestro interior.

Seguramente "decíamos ayer...", pero es agradable, decir hoy. Quiero leerte!

Mi abrazo de bienvenida, con todo cariño!

marisa dijo...

Mi niña, los viajes hacia el interior son duros, al fin estás aquí y los que te queremos lo celebramos... te echaba de menos, venir y leerte, saberte en el mismo barco de zozobras y alegrías. Un abrazo y gracias por volver.

Juanma dijo...

Y si no encuentras una compañía de fiar hay otra opción: en esa vuelta, andando, seguro que puedes ir cogiendo alguna que otra flor. Me han dicho que, al olerlas, la vida es otra, parece ser que mejor.

Gran alegría tu vuelta. Besos.

media luna dijo...

Flaca: Yo también me alegro de encontrarte. Quiero pensar que ciertamente no se deja de aprender nunca mientras se vive, aunque sea en círculos...Al menos no es una espiral que te subciona sino círculos que se agrandan cada vez más. No sé, me vino esa imagen a la cabeza de pronto.
Nos vemos. Gracias por ese abrazo. Otro para ti.

Nunci: Eso está hecho. Un viaje pero de los de verdad. De los que tienes que coger el coche y conducir hasta la "X" marcada en el mapa. Y seguro que en el trayecto la música y la charla nos lleva aún más lejos.
Gracias por tus palabras.
Un besiño.

Andrea: Gracias por tu bienvenida. Ya me he apuntado el nombre del cuento. ¡Qué gran verdad contiene esa frase en sus letras!
Un abrazo de reencuentro.

Susana: Yo también quiero leerte. Yo también quiero decir "hoy".
Gracias por tus palabras siempre tan cálidas.
Un beso

media luna dijo...

Marisa: Aquí estoy, dispuesta a seguir zozobrando:))
Es un placer navegar contigo.
Besos mil.

Juanma: Pues yo te lo confirmo. La vuelta caminando ha sido francamente lo mejor. Me dio tiempo a contemplar las flores y llenarme de su aroma. También crucé algun que otro desierto, pero siempre encontré el oasis de vuestras palabras para saciar mi sed.
Muchos besos a ti y a los tuyos que van pegaditos a tu piel.

Rayuela dijo...

Ese es el peligro de los trenes... a veces son de feria y nos producen vértigo. Pero valió la pena intentar el viaje, porque aunque se haya terminado a pie, es bueno andar por esos caminos internos...siempre puede encontrarse una flor amarilla entre las piedras de la vía.

Un gran beso, y me alegra tu regreso!

Maria Luisa dijo...

media luna- ¡ Que alegría que ese tren no fuese muy lejos...!
El tren podrá subir, bajar, alejarse, detenerse, ver como gira todo deprisa, cruzar algún que otro túnel tenebroso...
media luna, de los viajes siempre se aprende.

Lo importante es que has vuelto...

¡ Bienvenida ! ¡ Bienvenida !

Un besazo.

Codorníu dijo...

Querida amiga: menos mal que me avisaste que regresabas andando.
Afortunadamente, me dio tiempo a salir de la estación donde estaba esperando, y subirme a una torre de esas del ICONA. Desde aquí te he visto llegar por senderos que soslayaban las ruidosas autovías.

Fue así como te vi volver a esta ciudad crispada. Hace mucha falta haberse grabado en el alma un tatuaje que diga: RESISTIR. Seguro que lo tienes.

Un beso.

Goliardo dijo...

¡Estás de vuelta! A veces viajamos para descansar, y después necesitamos descansar del viaje. Lo bueno es saberse en movimiento. Los que te esperamos en el andén, desempolvamos este abrazo que tanto practicó la imaginación y te lo damos, es un abrazo a prueba de trenes de feria, montañas rusas y malas compañías. Y entonces, reemprendemos la marcha juntos ¿Qué bueno es que estés aquí!

media luna dijo...

Rayuela: Gracias. Claro que sí, una flor amarilla goteando vida.
Otro beso para ti.

María Luisa: Esa bienvenida tuya, esos brazos abiertos hacen que vuelva a sentirme en casa. Gracias. Gracias por tus palabras.
Un beso grande.

media luna dijo...

Pepe: Me lo haré tatuar. No todos estamos hechos de la misma pasta. Yo me lo repito cada día: "RESISTIR, RESISTIR, RESISTIR..." pero es difícil en este mundo. Admiro profundamente a las personas como tu padre que parece, nacieron ya con la marca grabada a fuego.
Es por eso que aprecio tanto el calor humano.
Gracias por esperarme.
Un abrazo.

Alejandro! Qué placer saber que el viaje comienza de nuevo. Ciertamente siempre se está viajando.
Un abrazo grande

Olga B. dijo...

Hola, chica, entre mi medio abandono (que me dejaron sentada de una bofetada:-)))) y tu viaje en tren, nos hemos descontrolado un poco.
No pasa nada, los besos y las bofetadas llegan por los mismos motivos; tenemos la misma culpa y ni unos ni otras cambián excesivamente las pocas verdades que nos sostienen.
¿Zozobra? Asia a un lado, al otro Europa, etc., es lo que tiene la navegación, que una nunca sabe:-)
Me alegro de volver a verte.

media luna dijo...

Olga: Justo estaba leyendo tu maravillosa experiencia. Justo ahora, mientras me escribías.
Yo también me alegro de verte de nuevo en pie, tomando de nuevo el timón.
Un gran abrazo.

LSz. dijo...

El caminante ve las cosas reales.

Y sí, es muy posible que sea cierto que, a pesar de ser el tren de feria, si la compañía es la que debe ser, lo primero deja de importar.

Saludos. LF

media luna dijo...

Sánchez: Puede que estés en lo cierto. El caminante está muy cerca de la realidad. Siente sed y hambre y eso es muy real. Y sobre la compañía...pues que sí, que cuando te gusta la compañía te da igual el tren de la bruja que un deportivo.
Lo único que me despistó fue tu saludo LF.
Un abrazo.

La peor de todas dijo...

Bienvenida!!!...a pie es mejor recorrer el camino. La próxima vez, entonces, emprende camino paso a paso. Un abrazo.
M.

media luna dijo...

Gracias Maga. Paso a paso. No lo olvidaré.

LSz. dijo...

Je.

¿Qué te ha extrañado de ese LF media Luna?

Un abrazo acalorado,

media luna dijo...

Bueno, pues no es que me extrañe, es que no sé qué significa LF. Porque DF, sí, pero LF...?
Más saludos.

LSz. dijo...

LF significa Luis Felipe.

Saludos,
LF

media luna dijo...

Encantada Luis Felipe.
Un abrazo

tabajete dijo...

A pie es mejor recorrer el camino. Yo intento caminar al lado de piernas inquietas como las tuyas y otras como tu. Gracias por volver.
Taba

media luna dijo...

Gracias a ti Jesús por seguir ahí. A veces no queda más remedio que caminar solo-a.
Un abrazo grande.