Gracias a todos por vuestra mirada.

domingo, 24 de mayo de 2009

Palabras versus silencio


En los silencios cabe todo. Será por eso que prefiero la palabra. En todas sus formas. Redondas, cuadradas, con aristas, suaves, bellas, agrias, feas, obscenas, preciosas, con música sin música. Incluso en Morse llegado el caso. Pero palabras al fin y al cabo. Palabras para llenar los silencios y no dejar que la imaginación gane la batalla. Palabras. Palabras que nos acerquen a la verdad. O a la mentira. Palabras que puedan dar la cara y batirse en duelo y no esconderse en ese silencio cobarde donde todo vale. En ese silencio donde sólo cabe uno mismo.

48 comentarios:

Camarandante dijo...

... en ese silencio que solo cabe uno mismo...

Qué dificil es estar en silencio y descubrirse a uno mismo, uno mismo y sus abismos...

Comprendo bien, yo creo, a donde apuntas...

Navegante Del Alma dijo...

Media luna amiga, ¿como va? hace mucho no se nada de vos.
Tus palabras son algo grato de encontrar, tenes ese algo especial al escribirlas que convierte en muy grata la visita.
Beso trasnochado, y una flor dama de noche en todo su perfume... para vos.

marisa dijo...

Silencios...Demasiado dolor nos causan.yo ya no sé qué hacer con ellos, aunque comprendo que todo el mundo tiene derecho a callar,por mucho que a mí me duela.
besos amiga querida

tomitú dijo...

Carmen, mira de lo que me hiciste acordar; de esto de Neruda:
"Todo lo que usted quiera, si señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan... Me prosterno ante ellas... Las amo, las adhiero, las persigo, las muerdo, las derrito... Amo tanto las palabras... Las inesperadas... Las que glotonamente se esperan, se escuchan, hasta que de pronto caen... Vocablos amados... Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío... Persigo algunas palabras... Son tan hermosas que las quiero poner todas en mi poema... Las agarro al vuelo, cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, vibrantes, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas..."
Un abrazo,
Nacianceno

media luna dijo...

Enrique: Pensaba mientras escribía palabras, lo fácil que es siempre ese recurso del silencio para argumentar el encuentro con uno mismo. Sin embargo, cuando uno calla y no contrasta qué fácil es todo. Qué fácil perdonarse en silencio sin tener que pedir perdón en voz alta, qué fácil cantar el mea culpa para dentro. En fin...Se necesitan demasiadas palabras para definir todo lo que cabe en el silencio. Será por eso que muchos prefieren no decir nada.
Gracias por tus palabras.
Un beso.

Navegante del Alma: Eres muy bienvenido. Muchas veces te leo aunque opte por ese silencio cobarde y egoísta. Pero prometo enmendarme. Admiro la palabra en todas sus formas. Sobre todo cuando descubro que existe gente como tú capaz de dotarlas siempre de belleza.
Un placer encontrarte de nuevo.
Un abrazo.

media luna dijo...

Mi querida Marisa: Pues yo estoy pensando hacer una bola inmensa y lanzarla lejos lejos lejos. Tan lejos que no pueda volver a oírlos nunca más.
¿Qué sería de un café con porras y sin palabras?
Un beso enorme.

media luna dijo...

Ay Nacianceno! ¡Qué alegría me da verte!
Por supuesto me dejas sin palabras ante tamaño recuerdo. Sobre todo porque te imagino recitando de memoria cada una de ellas.
Si algo admiro de ti (aunque admiro muchas cosas) es esa capacidad tuya para llenar los silencios. Incluso esos en los que cortan hasta el aire.
Gracias por este regalazo que dejas en mi blog.
Un beso y hasta pronto.

Santiago dijo...

Ay, no sé que decirte. Es que a mí me gustan los silencios. Según dónde estén puestos, los silencios hablan. Las palabras a veces no valdrían nada si no estuvieran entretejidas de silencios.Una cosa es el silencio absoluto, la espantosa mudez y muy otra cosa el silencio que pone en valor la palabra. Si no existieran los silencios no podríamos oír las palabras y no podríamos oír la música, si no existiera el blanco del papel, no veríamos el dibujo.
A veces el silencio está preñado de palabras. A veces el silencio es sólo tiempo, el tiempo necesario para que nazca una palabra nueva, mejor, más nuestra. A veces pienso que si administramos bien el silencio que la rodea, una pobre palabra puede convertirse en una gran palabra.

Maria Luisa dijo...

Media Luna-

Palabras, siempre palabras.

Las palabras pueden alegrar, mimar, hacerte perder el sentido...
Palabras que hieren, que matan, que duelen.
Sea que sean quiero palabras, para comunicarme, para sentir, para decirte:
¡Eres un tesoro!.

Un beso grande.

media luna dijo...

Santiago: Suscribo todo cuanto dices. El silencio es tan necesario como la palabra. Si no, nos converteríamos en meros charlatanes. Sin embargo existe ese otro silencio cobarde y egoísta que se prolonga más allá de los límites razonables y convierte el nacimiento en muerte. Es ese silencio inútil que no beneficia a nadie al que me refiero. Ese silencio sin semilla donde es imposible que crezca la vida. Ese silencio impostor que aún así, y a su pesar, es igualmente elocuente.
Sólo añadiré que aprendí a amar el silencio cuando me confundieron las palabras. Y asi aprendí el valor de ambos.
Sólo me falta saber utilizar las justas y necesarias.
Gracias siempre por tu mirada.

media luna dijo...

María Luisa: La verdad es que palabras como las tuyas nunca sobran.
Gracias. Muchas gracias.
Un besico de los tuyos.

andal13 dijo...

A veces los silencios están llenos, llenísimos de palabras. Pero de palabras tan tímidas que no se animan a ser pronunciadas.
Porque las palabras saben que una vez que se escapan, no hay vuelta atrás.

media luna dijo...

Andrea: Lo dicho: Silencios cobardes. Quizá es que hoy estoy rebelde o valiente. Es cierto que una vez se pronuncia una palabra, queda dicha, pero al menos concedes al otro la posibilidad de la réplica. Incluso existe una palabra que aunque difícil de pronunciar casi casi es como meter la marcha atrás. Deletreo para el que no la conozca: P-E-R-D-Ó-N. Pero a veces es más cómodo el silencio. Ahí uno no peca del aparente orgullo y mucho menos de humildad o de la "humillación" que supone retractarse de lo dicho.
Y bueno...casi que me callo ya, no vaya a ser que al final termine yo pecando de todo.
Un abrazo Andrea.

Codorníu dijo...

Palabras para comunicar. Siempre comunicar. Imposible no comunicar.
Con todo. Con los cambios de imagen. La ropa. Los silencios. La repera.

¿Qué hay detrás de la expresión?, me pregunto. ¿Qué la mueve?

Para mí, esa es la clave.

Un abrazo.

Navegante Del Alma dijo...

Amiga, me he quedado preocupado por tu comentario en mi blog, aquí debe haber un malentendido.
En mi sitio está mi mail, quizás sería bueno comunicarnos para hablar del tema. ¿Te parece?
Besito

Rayuela dijo...

Si bien hay silencios plenos de palabras, prefiero las palabras mismas, igualitas a las que vos preferís.
Es enorme el poder de la palabra!


Un gran beso, escrito con todas sus letras!

FLACA dijo...

Me he caracterizado siempre por hablar, hablar y hablar.Me he ganado la vida hablando siempre. Es más, cuando tengo algún sentimiento que me corroe y no lo transformo en palabras siento que voy a reventar, tal cual. Después que hablo - aunque sea irreversible lo que vaya a decir- siento una gran paz.
Pero, como en la música, hay silencios que pesan más significativamente que cualquier palabra. Y siempre las pausas son necesarias, como respirar.

media luna dijo...

Pepe: Tienes razón. El lenguaje no verbal es tan importante como el lenguaje verbal. Sin embargo en este medio por ejemplo, yo no sé cómo vas vestido, ni puedo ver tus gestos, ni escuchar tu risa, ni escuchar tus pausas, ni el tono de tu voz. Tan sólo puedo confiar en tu palabra. También los silencios son importantes, pero si se prolongan estoy segura que la imaginación superaría cualquier realidad. Quizá por eso prefiero la palabra. Esa que puede acariciar o enfadar o se puede rebatir o acompañar o mostrar o darnos a conocer...o tantas otras cosas. Para mi esa es la clave.
Un beso.

Rayuela: Hoy estoy contigo en todas tus palabras. Incluso en esos silencios necesarios.
Un abrazo.

media luna dijo...

Flaca: Una vez más he de decir que el silencio es tan necesario como la palabra. Es como el yin y el yang. Yo hablo de ese silencio que sustituye a la palabra. De ese silencio que no sabe manejar el lenguaje y se hace el sordo-mudo. De ese que se hace eterno hasta perder el sentido. Quizá existan tantos silencios como palabras. Quizá debería existir un diccionario de silencios.
Un beso grande y encantada de verte y de leerte.

andal13 dijo...

Ah... perdón es una palabra muy difícil de pronunciar... no sé si es porque se juntan unas consonantes en el medio, o porque es aguda...

Es mucho más fácil decir "nada".

fgiucich dijo...

Palabras que nos permiten navegar la imaginación y los sueños, también. Abrazos.

Anónimo dijo...

Todo tiene su medida y su tiempo, hasta los silencios son importantes para dar valor a cada compás, una tregua para el alma, una bocanada para el espíritu, un espacio invisible lleno de imágenes, un hueco para que el pensamiento pierda la razón, un derecho a ser llenado por otra palabra, un lugar en el que hallarte querida amiga, aunque nunca te fuiste.

Andrés Martínez
http://www.andresmnez.galeon.com/

media luna dijo...

Te esperaba. Te esperé en todos mis silencios. Pero ¿sabes? me gustas más en tus palabras. Nunca me fui, es cierto.
Un beso grande. No te pierdas galeón.

Juanma dijo...

Como es obvio, yo también prefiero la palabra. Sólo dudo si me gusta más la escrita que la hablada. Bueno, para qué elegir: me llevo las dos. ¿Me las envuelve, por favor?
Hay, sin embargo, cierta bondad en algunos silencios. Pero el silencio es peligroso, es independiente, hay que saber tratar con él: muy puñetero cuando le da la gana y amable cuando le pedimos ayuda.

Tú, como siempre, maravillosa. Besos.

media luna dijo...

Juanma: Por fin estoy en paz contigo. Te envuelvo todas las palabras que quieras. Te las envuelvo para regalo, en papel de colores, te las guardo en frasquitos, en papel de periódico, en celofán, en papel reciclable...Te las regalo todas.
Gracias siempre por tus amables palabras conmigo.

SUSANA dijo...

Absolutamente de acuerdo!!!!!

Y aplaudo cada una de tus propias palabras!!!

No reniego del silencio...luego que se han dicho las palabras todas, nunca antes, cuando es obligación adivinarlas!

Excelente trabajo, necesario...

Muchísimas Gracias por publicarlo!

En ocasiones como ésta, sentimos que no estamos solos con nuestras convicciones, Querida Amiga!

Te abrazo con todo cariño!

yonky dijo...

Y LOS SONIDOS DEL SILENCIO?LOS HAN ESCUCHADO,ESE CUANDO LA VOZ ES INEXISTENTE,CUANDO ESE MUDO SILENCIO NOS ENTRA A RETORCER EL ALMA Y NO HAY OTRA FORMA DE SALIR QUE ESTAMPANDO PALABRAS EN UNA HOJA EN BLANCO,PARA SENTIRNOS AL MENOS MAS ACOMPAÑADOS,AHI APARECE ESE SONIDO MAGICO,ES EL QUE APARECE PARA PONERNOS LOS RITMOS NECESARIOS Y PODER ASI ENCONTRAR LA PALABRA ADECUADA

pero way que hay silencios hermosos,necsarios,no ese mortificante,cuando no sale ni la palabra

montevido presente

media luna dijo...

Susana: Me alegra que hayas comprendido mis palabras. Me alegra que hayas entendido los silencios a los que me refiero. Me alegra en definitiva saber que no estoy sola en esa opción de utilizar las palabras como medio de expresión.
Un beso grande.

Antonio Castellón dijo...

Hola, Media Luna.
Creo que hay momentos para el silencio y momentos para las palabras.
Soy muy amigo de las palabras, tú lo sabes, pero reconozco que éstas sólo son necesarias cuando no funciona el silencio, porque éste es en el fondo el lenguaje más expresivo.
Aunque también tengo que reconocer que el silencio necesita de un conocimiento previo, y aquí es donde las palabras tienen su inestimable labor y valor.
Si yo te escribiera ahora un comentario en blanco, quedaría muy "expresivo", pero también muy inútil.
O sea, que vuelvo al principio: cada cosa en su momento.

Un abrazo, amiga.

Pd.: Todo esto son palabras, pero entre medias hay muchos silencios. Al final, es una mezcla armónica, como en la música: sonido, pausa, sonido, pausa.

media luna dijo...

Yonky: Lo primero bienvenido a mi rincón. Siempre es grato compartir miradas nuevas.
Pues fíjate que publiqué otra entrada con los sonidos del silencio. Sin duda el silencio es necesario para la reflexión, entre otras muchas cosas, sin embargo yo aquí hablo de ese silencio cobarde que algunos utilizan como medio de expresión. Un silencio que enmudece todo.
Gracias por tu visita y por tus palabras.
Un abrazo.

media luna dijo...

Antonio: Sin duda hay un momento para todo. Lo importane es saber reconocerlo. Creo que el silencio es tan necesario como el respirar, porque en él reflexionamos y en él encontramos la mayor parte de las respuestas. Sin embargo, la palabra es igualmente necesaria cuando de verdad quieres comunicarte con otras personas. Bien es cierto que dos personas se pueden mirar y adivinar el pensamiento, pero eso requiere un conocimiento que sin duda va más allá de las palabras. Por lo general, la palabra es el único medio que conozco para conocer y para llegar al conocimiento de otro ser que me importa. Por supuesto con sus pausas, como en la música. Esos maravillosos silencios que a veces son más elocuentes que las propias palabras. Pero (y termnino, lo juro) yo aquí me refería a esos silencios que algunos utilizan y pretenden hacer un juego de adivina adivinanza, sin nisiquiera darte pistas, sin nisiquiera darte la oportunidad de defenderte. Esos silencios donde la imaginación casi siempre es peor que la realidad.
Un gran abrazo y gracias por tus palabras.

Lembranza dijo...

¡Ay Carmen! he de reconocer que me encantan los silencios, pero los que yo busco, no los obligados por las circustancias. Muchas veces es mejor un silencio que una palabra que solo produce ruido y que hace daño.
Un abrazo de tu amiga a la cual le encanta hablar, y contigo más.

Cristal De Uma Mulher dijo...

Lindo amiga mucho proprio de la sabiduria..Abrazos calorosoa y tengo el plaser que tu conozca mi canto..Abrazoz

campesina dijo...

Van palabras para ti (las tuyas son siempre un regalo)con cariño que el silencio no altera. Espero volver con más en los próximos días.

besos

Antonio Castellón dijo...

Ah, amiga, ya entiendo. Esos son los silencios egoístas, los silencios envenenados. Quien se dirige a nosotros con ese silencio nos está culpando de algo, y nos está tratando de tontos por no entenderlo y no reaccionar.
Conozco bien esos silencios, y te aseguro que no sirven para nada bueno.
Ahí sí que es absolutamente necesario el uso de la palabra.

Un abrazo, amiga, lleno de buenos deseos y buenas palabras.

media luna dijo...

Pues eso Nunci: que es importante saber cuándo es necesario el silencio y cuándo decir la palabra adecuada. Nosotras tenemos suerte.
Incluso sin palabras nos entendemos.
Un abrazo silencioso.

Cristal de Uma: Es un placer recibir miradas nuevas. Cuando pueda leeré tus cantos.
Otro abrazo para ti.

media luna dijo...

Campesina: Gracias por tus palabras y gracias por tus silencios. Respiras armonía.
Un beso.

Antonio: Gracias por tu respuesta. Gracias por volver y hablar de los silencios con tanta franqueza. A mi me confunden y me llenan de dudas. Quizá por eso, prefiero la palabra. Luego, ya habrá tiempo para disfrutar de los silencios. De los buenos. Pero luego.
Un abrazo. Te debo una visita, o dos, pero estoy un poco inmersa en ese silencio que todavía no sé si es de los productivos.

Lembranza dijo...

Los silencios que no son buscados por uno mismo duelen, están ocultando lo evidente, que hay algo que no va bien y que hablar de ello supone, poner las cartas sobre la mesa, dejar al descubierto tus sentimientos sabiendo que pueden salir mal parados.
Y como no, hablar de las palabras que solo se dicen para hacer daño, para despreciar, rebajar, humillar, hundir a la persona en la miseria, esas que te van minando día a día y al final solo queda de ti tu sombra. Un beso Carmen

Arturo dijo...

La palabra tan inofensiva si no se intenciona nada con ella,pero al mismo tiempo puede retorcerte de dolor un simple"Adiós",o en cambio ponerte a pasear entre las estrellas un simple"Te quiero"...
La palabra,amiga en tus ratos de soledad,enemiga de la vida eterna,sincera y mentirosa como dices o desde el otro punto de vista siempre sincera,pues,siempre dice lo que quieres...Besos.

Antonio Castellón dijo...

Amiga Carmen, no me "debes" ninguna visita. Esto no es un "toma y daca", jejeje. Tú visítame cuando te apetezca, no contando mis visitas. Pues estaríamos buenos...
No somos "familiares", somos amigos.
Un abrazo, y hasta cuando quieras.
Antonio

Codorníu dijo...

Buenos días.

Un beso.

media luna dijo...

Nunci: Yo creo en la palabra por encima de todo. En la palabra buena, en la constructiva, en la que llena y no vacía. Yo no creo en la palabra que arremete, en la ofensiva en la destructiva. Sé que existen, pero ante ellas desde luego, preferiría el silencio. En cualquier caso estoy deseando hablar. Me siento como amordazada últimamente.
Decía Bambi, su mamá, supongo, o alguien parecido: "si no es para agradar, es mejor callar".

media luna dijo...

Arturo, mi cariño, la palabra, siempre la palabra...
Un beso de los de verdad.

media luna dijo...

Antonio: Me hiciste sonreír con lo de los familiares. Por supuesto que no caben deudas entre amigos, pero sí decirte que no puedo elegir. No es cuando quiera, es siempre cuando pueda. Es la importancia de las palabras las que nos sitúan.
Besos.

media luna dijo...

Pepe: ¡Qué rico me supieron esos buenos días!
¡Qué podería el de la palabra! Para que luego hablen de silencios...
Otro beso para ti, y buenas tardes.

Arturo dijo...

Nunca se a de olvidar nada de lo que pasa por tu vida,simplemente cambia de lugar enla memoria...lo malo es que yo tengo demasiados recovecos para que las cosas cambien,ya lo han hecho tantas veces que no recuerdo donde las puse...pero bueno se tiene que seguir para adelante...

media luna dijo...

Arturo: Ahí estuviste muy ingenioso. Seguro que cuando menos lo esperes te encuentras con alguno de esos recuerdos que cambian de lugar. Pero como dices, lo importante es siempre palante.
Besitos

tomitú dijo...

¡Qué vivan las palabras! Sin ellas yo estaría perdida...
Un beso grande Carmencita.
Conchi