Gracias a todos por vuestra mirada.

martes, 26 de julio de 2011

Del revés.

Hoy se han vuelto del revés mis ojos  y se han empeñado en mirar hacia dentro, y no tengo modo de cubrir mi corazón ni mi hígado ni mi estómago, con al menos una de esas sábanas tan socorridas con las que una se cubre el cuerpo al amanecer. Creo que culpan a todas las sombras de sus goteras interminables, y del miedo que tuvieron a que se desbordaran de sus límites verdes. Pero de eso hace tiempo, ¡hay que ver qué rencorosos se han vuelto mis ojos! Ni siquiera tienen en cuenta que no tengo asegurados los órganos, y como se empeñen, seguro que me hacen pagar por cada lágrima vertida en estas últimas estaciones de huracanes y lluvias. Mas les valdría mirar hacia delante y dejar ya de reclamar a los que a fin de cuentas, también han pagado como ellos, todos los impuestos y todas las tasas por estar vivos. Parecen no darse cuenta que viajan en el mismo barco, y las peleas a bordo corren el riesgo de que alguien salga mal herido. ¡Quién sabe!, quizá el corazón se pare, o deje de funcionar el hígado, o la bilis inunde el estómago. Total, por unas lágrimas que nunca llegaron al río. Eso, sin tener en cuenta que ya están secos del todo, y siguen siendo verdes, un poco más descoloridos, vale, pero aún así conservan la gracia divina de poder seguir viendo cómo caen las hojas en otoño, cómo saltan las ardillas por el parque, cómo miran otros ojos…Espero que se vuelvan razonables y dejen que el corazón siga latiendo, y el hígado cumpliendo sus funciones, y el estómago digiriendo sus bilis, que lo que ellos parecen no saber, es que hay órganos vitales, y sin ellos, su color verde se apagaría para siempre.

15 comentarios:

doble visión dijo...

Vamos, que creo que si lograran humdecerse un poco de vez en cuando, recuperarían ese color "verde marihuana" de la Barbi Superstar de Sabina.... que seguramente tuvieron algún día.... Porque nada hay más triste que un árbol que en otoño pierde sus hojas ni unos ojos que pierden su color...

De todos modos creo que rápidamente regresan a mirar hacia adelante, porque los ojos son la proa del alma y el alma como los barcos no puede navegar hacia atrás.

beso

Laura Caro dijo...

LO digo muchas veces, pero es la verdad: Nada es eterno, ni siquiera lo malo.
Tus ojos volverán a ver la vida como es, una gran y milagrosa oportunidad.

Besotes, preciosa.
Y un gran abrazo en el corazón.

Codorníu dijo...

Estoy seguro que son verdes como los viñedos de la Ribeira sacra; que se ponen preciosos en septiembre, cuando llega la vendimia. Quizá la bruma y la humedad del resto del año, pone un velo mate delante de esos miradores naturales.

Brillarán nuevamente.

Un beso.

isa dijo...

si hay alguien que hecha de mesnos ese verde cristalino soy yo (supongo que al menos una persona lo hechará mas de menos que yo)
Sabes que tus versos siempre expresam lo que siento, todo lo que se acumula en mi alma y no tengo forma se compartir con el exterior. Ojalá todos tengan razón y ese verde vuelva pronto a iluminar tus ojos, no quiero ser egoista pero después de la probada empatía que tenemos, quizás esa sea la forma de que vuelvan a brillar los mios. Gracias ( y lo siento)

La Solateras dijo...

Mi querida Carmen, no está mal que tus ojos miren hacia dentro, siempre viene bien echar una ojeada a nuestras tripas y ponerlas en orden. Pero sin dejar de mirar alrededor como tu haces.

Buen texto y profundo, como siempre.

¡Ah! y aprovecho para tirarte de las orejas en mi condición de recopiladora de la antología. Venga, tía, ponte las pilas, porfa. Y esto va para todos tus visitantes y participantes en la antología del encuentro que aún no han hecho los deberes. Empiezo a estar un poquito harta, pero solo un poquito.

Besos

Manuel dijo...

Buen paseo anatómico, querida Carmen.

Pero no hay bilis ni humor corporal que pueda apagar tu verde de sonrisa, aunque a veces sea con nubes.

Relato-texto-reflexión interesante que me ha dado unos minutos de lectura muy gratos.

Un beso.

carmen jiménez dijo...

Ángel M: Pues no sé yo si los ojos son la proa, o mi proa ha perdido el norte y gira como los perros persiguiéndose la cola. Siempre oí decir que los ojos son el reflejo del alma...Quizá sea el alma la que está descolorida.
Un besazo y gracias por tu mirada que cuenta doble.

Laura: Con abrazos como el tuyo es más fácil confiar en el milagro de la vida.
Otro abrazo igual para ti.

Pepe: Agradezco tu fe. Total, septiembre está a la vuelta de la esquina.
Un abrazo grande.

Mi queridísima Isa: Quizá mis ojos no sean ahora el mejor espejo en el que mirarse, pero prometo sacarle brillo aunque sólo sea por volver a ver brillar el azul del cielo en los tuyos.
Un beso enorme.

Ana: Tienes toda la razón de estar harta, aunque sea un poquito, pero ya sabes que todavía me quedan tripas para cumplir mi palabra.
Extraño tus ojos.
Un beso corazón.

carmen jiménez dijo...

Manuel: Si alguien sabe de anatomía eres tú. Y de poesía también, y es que mi sonrisa es como un tic...¿verde? El verde siempre fue mi color preferido después del rojo infantil.
Un abrazo grande.

LSz. dijo...

Redondo.

Marisa Peña dijo...

Mi niña...tus ojos son tan bellos como el alma que reflejan.precioso texto.Abrazos

Lembranza dijo...

Carmennn, ayy!! que triste me has puesto. Siento que estoy muy lejos, pero no solo en la distancia, sino también yo misma, intentando recomponer los pedazos rotos, y volver a formar un nuevo el puzzler.Volveremos, sin duda, solo necesitamos tiempo. Un abrazo grande

Galeón dijo...

No quiero volver a escribir en este tugurio de lágrimas, no quiero sacar el pañuelo que las enjugue, no quiero ver esos ojos vidriosos cuando te leo, no quiero levantar tu barbilla con mis dedos, no quiero encender más luces en las sombras, no quiero sentir tus convulsiones, no quiero devolverte siempre un abrazo y un beso, y... sin embargo no puedo dejar de hacerlo:

¡Ayúdame!.

carmen jiménez dijo...

Felipe: Gracias. Redondas también.

Marisa: Ya sabes lo que dicen: "Todo está en los ojos del que mira". Gracias por esa mirada tuya.
Besos y más besos.

Nunci amiga: Lo mejor de los puzzles está justo en ir encajando las piezas.
Hablamos.
Bicos.

Galeón: Ya sabes lo mucho que siempre me han atraído los tugurios. Prometo ofrecerte la mejor de mis sonrisas si me reservas un baile o me cantas una canción de las tuyas.
Besitos y hasta muy pronto.
Nos vemos.

Jesús Arroyo dijo...

A veces hay que ser dictatorial. Di a tus ojos que miren al frente, que salgan.
Un besito, Carmen.
PD. Ya he conseguido hacerme con blogger y, como suele pasar, era una tontería de mi cuenta.

Juanma dijo...

Magnífica, querida Carmen. Mirar al mundo, exterior o interior, siempre es algo así como una ruleta rusa. Y el caso es que hay que hacerlo...

Besos.