No me perdonan estas paredes
impregnadas de tu ausencia,
ni el suelo que pisaron nuestros pasos
sin cruzarse en sus tablas de madera.
Habita bajo las tejas
un fantasma de tristeza
-clandestino polizón-
ilícito heredero de tus risas
embaladas en cajas de cartón.
No me perdona el aire que respiro.
Todavía puedo oler
el aroma de tu sueño
velando la madrugada a tientas.
El reloj marca una hora equivocada
en su esfera circular.
Sus agujas olvidaron detenerse
en el tiempo necesario para hablarte.
Tendré que inventarme otro lenguaje
que pueda prometer cielos azules
y dibujar estrellas que iluminen
el mar oscuro de tus noches.
Gracias a todos por vuestra mirada.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
lunes, 3 de septiembre de 2012
Maldiciones
Malditos sean todos los miedos
adheridos a mi piel
y mi sonrisa de Gioconda
despojada de su risa.
Malditos los versos dibujados
en lunas de papel
y los rescoldos de una hoguera
condenada a ser ceniza.
Maldito también el viento
que conspira contra los sueños,
y las distancias que distancian
el amor de la memoria.
Malditas las sentencias de martillo
que golpean en la sien
y te arrojan al mundo de las sombras.
Maldita muerte que no muere
empeñada en
sobrevivir
de entre todas las ruinas.
Malditos los naufragios
que ahogan todos los destinos
y te dejan naufragando a la deriva
en un mar sin horizonte y sin orillas.
domingo, 12 de agosto de 2012
Adivina adivinanza.
No suelo dedicar ninguna publicación, pero como el hijo pródigo está de vuelta, don Santiago Bosco, hoy es fiesta. Y porque el blog, siempre me resultó y me resulta un espacio más íntimo para comentar. Besos de verano a todos mis amigos blogueros.
Es ingrávida. No pesa. Se podría decir incluso que lo resta.
Es de género femenino según la Real Academia, nada tiene que ver con ser mujer.
Cuando te agarra por los pies no te suelta, y mientras se adueña de tu ser,
toda tú, todo él, transpira un sudor frío y distante. A veces incluso llega a ser lágrima. Luego pasa, casi siempre pasa antes o
después, ésa es la esperanza. Y cuando pasa, se vuelve a sonreír. ¿Qué es?
jueves, 19 de julio de 2012
Pies de Cenicienta
A veces la soledad es tan grande
que no cabe en la palma de la mano,
y se escapa por la yema de los dedos,
por el borde de los ojos,
por la comisura de los labios.
A veces es tan grande
que escapa a otros cuerpos,
y lo inunda todo de caricias y de besos
que huyen del ombligo
y toma cuerpo de mujer.
Luego vuelve a caber toda
en un puño cerrado,
dentro de una lágrima,
o en una caja de zapatos,
—sin pies de Cenicienta—.
jueves, 5 de julio de 2012
El olvido
He andado el camino que lleva al olvido.
He caminado por sus guijarros descalza
y soportado sus largos inviernos sin abrigo.
Es un camino de espinas sin rosas,
sin aromas en el aire,
sin orillas y sin metas.
Es un camino lleno de sombras peregrinas
solitario y oscuro, sordo, mudo.
Todo lo cotidiano es insólito,
tragar saliva, mover un pie detrás de otro.
Cuesta muchos pasos
olvidar los días de destierro
que fueron enterrando
todo cuanto fui, cuanto puede haber sido.
Enterrar las lunas llenas
y los amaneceres más oscuros.
Enterrar todas las mentiras
y todas las verdades.
Cuesta devolverle la sonrisa
al rostro, y perdonar al olvido
de todos sus recuerdos.
domingo, 1 de julio de 2012
El espejo invisible
Quisiera ser por un rato el mimo obediente en el
espejo. Poder intercambiar los perfiles y sorprenderme con un guiño anticipado.
Desnudarme de la ropa sin pudor, y esperar otro gesto que imitar sin oponer resistencia. Y quedarme así dormida por un rato, en ese lado invisible
del espejo.
martes, 26 de junio de 2012
De corazón
Suscribirse a:
Entradas (Atom)