Gracias a todos por vuestra mirada.

martes, 7 de octubre de 2008

Espero curarme de ti


Estrené este blog con un poema de uno de mis poetas preferidos. Y hoy, he sentido la necesidad de publicar otro, de los muchos que me conmueven de él.



Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Jaime Sabines

13 comentarios:

marisa dijo...

¿Qué decir cuando todo ya se ha dicho? Ahora comprendo el hilo invisible que me llevó hasta este rincón. Hoy he leído y me he sentado a la orilla de vuestras palabras propias ajenas y espero...
Un abrazo muy fuerte.

media luna dijo...

No sé si se puede decir todo. Lo que sí sé es que llega un momento en que no vale la pena decir nada más. También sé que una semana no es bastante para entender. Un día más, y así hasta que ese día sea ayer.
Es agradable tener una compañía como la tuya en esta orilla.
Un beso.

Le Santi dijo...

Este señor sabe lo que dice aunque diga otra cosa. No todos se dan cuenta de ese lenguaje lateral.Que a mí me parece más importante que el otro. Qué bueno que haya señores como este que nos lo hacen notar de manera hermosa y clara y qué bueno que gente como tú tenga la generosidad de compartir sus palabras.

media luna dijo...

No sabes Santi, cuánto me alegra que te haya gustado porque a mi me encanta, y es estupendo poder compartir esas palabras que se dicen pero no se dicen.
Ha sido un placer. Gracias por tus palabras.

FLACA dijo...

La verdad es que me encantó el autor que elegiste para compartir. Qué manera más simple de hablar de algo tan profundo, de eso que está más allá de las palabras concretas y que se dice con cada una de ellas.

media luna dijo...

Flaca, ¡qué bonito eso que dices de las palabras concretas hablando de sensaciones que van más allá! Es lo que me cautiva de Jaime Sabines. Su sencillez y su profundidad perfectamente conjugado.
Un saludo

Anónimo dijo...

Precioso poema, sabias palabras. Mas que olvidarte, que es dificil, por lo menos intentar vivir sin que la herida duela tanto, sin que sangre, que no tengas la sensacion de que no puedes respirar

la peor de todas dijo...

Gracias por compartirlo, es arrebatadoramente bello, dulce y secretamente doloroso. Intenso como una súplica susurrada al oído. Gracias amiga de letras, te sigo....

media luna dijo...

Sí anonimo. Así debe ser. Las cicatrices dicen que llega un día que sólo duelen cuando cambia el tiempo,y aunque siempre están ahí para recordarte lo que dolió, uno puede respirar profundo.
Gracias por tus palabras.

media luna dijo...

Secretamente doloroso como casi todos los secretos. Siempre es un placer compartir la poesía con gente como tú.
Un saludo poético Marisa.

LSz. dijo...

así es. A Curarse. Saludos.

Maria Luisa dijo...

Cuesta mucho curarse, es verdad, pero hay que seguir, vivir, mirar hacia adelante, aunque solo se comprende la vida si se mira hacía atrás.
Que suerte encontrarte.
Besos.

media luna dijo...

¡Cuánta razón encierran tus palabras Maria Luisa! y cuánta esperanza también. Porque es cierto que sólo cuando ha pasado el tiempo, se comprende. No antes, ni mientras. Después...(he recordado otros versos de Sabines que dicen: Pero después, después de todo:))
La suerte ha sido mía.