Gracias a todos por vuestra mirada.

domingo, 23 de noviembre de 2014

"Sí" antes de "pero"

Un sí antes del pero, es un no encubierto,
un cobarde haciéndose el valiente,
un presente que quiere adelantarse un paso.

Es la cara oculta del que espera algo a cambio,
el gracioso que te cuenta el final de la película,
la sonrisa que se cae a medio camino del rostro.

Un sí antes del pero, es una tarde azul
que se torna  en tormenta
cuando disfrutas una merienda en el campo.
Como la visita inoportuna,
como las flores que se regalan a los muertos,
como decirle a un niño “mañana”.

Es la intuición que se confirma
sin necesidad de hacer la pregunta.


viernes, 14 de noviembre de 2014

Armisticio

Rendirse fue la única opción posible
después de haberse rendido muchas veces.
Ya no podían estirarse más los abrazos,
ni besarse  los besos que nacían muertos.

Los dos ondearon bandera blanca
extenuados por la deriva de los años.
Ya sólo quedaba firmar el armisticio
y deponer los reproches.

A fin de cuentas,
compartían el cesto de la ropa sucia,
los números en rojo
y  las escaleras que conducían a las habitaciones
donde cada uno podía soñar a su antojo.

Mientras, la niña abrazaba a su oso

y  rezaba al dios que rezan los niños.

lunes, 6 de octubre de 2014

Después de haber vivido

“Pido perdón, yo sé que esto no vende,
que es preciso soñar, seguir soñando
con la felicidad…”
(“Y, encima, llueve” –Ana Montojo-)


Cierto. La realidad no vende. A ver quién es el valiente que se atreve a comprar un sapo con la promesa de convertirse en príncipe,  o un guisante con aspiraciones a princesa del cuento.
 A ver quién es el guapo o la guapa, que compra los desvelos a precio de ganga, sabiendo que mañana serán noches eternas de insomnio, donde no hay espacio para ningún sueño.
 Y es que después de haber vivido, los días  son tan sólo, fechas de aniversario que conmemoran todo el dolor que se arrastra, con el corazón despellejado por recuerdos que duelen como el primer día al recordarlos.
Y es que después de haber vivido lo suficiente, una comprende que el horizonte, es esa línea a la que sólo se llega después de haberse muerto.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Lo que nunca sucedió

Sé que no hay manera de hacerle el boca a boca a mi blog. Mea culpa la primera, que lo tengo relegado como a un plato de segunda mesa. Y mea culpa también que no visito a los amigos, que apenas me entretengo cuando leo sus poemas en el facebook. Pero seguiré diciendo, que esto de los blogs, fue otra cosa. Quizá porque la gente se sientía menos expuesta, o así  me sentía yo. Era como una reunión de amigos. En fin...por si alguien se llega hasta mi puerta y le apetece echar un vistazo por detrás de esta casa medio abandonada, aquí dejo un poema.

Es como si nunca hubiera sucedido,
como si todo hubiera sido una invención mía,
un recurso de perdedores
que imaginan que la vida les sucedió de verdad.
A penas duró un suspiro, o será lo que dura
ahora en el recuerdo.
Sea como sea, una sombra
se posó sobre la luz
y se rompió el cielo.
Y regresé de ningún sitio
Pisando los cristales de mis sueños,
Tratando de salir ilesa
De un cielo que a penas duró un suspiro.
Ahora vivo en la tierra
Pisando el lodo de aquello
Que nunca sucedió.


sábado, 27 de septiembre de 2014

El verso perdido

Siempre busco el verso perdido
al final de un poema,
como quien intenta rellenar
con la imaginación,
los puntos suspensivos
de una historia
para la que no existe final
digno de su principio.

domingo, 31 de agosto de 2014

Penitencia o castigo

Queridos amigos blgueros: Tendremos que forjar la liga de "los viejos blogueros” Parece que hiciera mil años que no hablamos por este medio. Como si se tratase de algo antiguo, cuando la gente aún era capaz de comunicarse de tú a tú.
Seguiré con las actualizaciones de mi pasado, pero como el presente siempre ocurre mientras tanto, me nació este poema, que comparto como era mi costumbre, recién salido del horno.
Abrazos.

Penitencia o castigo

Y una se declara inocente de todas las culpas
y culpable de toda inocencia.
Y  se declara incapaz de entender lo que dice el juez;
que ni asiente ni desmiente,
tan sólo dicta el veredicto de la vida.
Qué importan los argumentos,
los alegatos que fingen ser cuerdos.
Qué importa estar a la altura de los hechos
o haber formado parte de ellos.
El alegato siempre se da al final
cuando ya nada tiene remedio.
Sólo el veredicto te salva o te condena,
y en la espera, está la penitencia
 o el castigo.

¡Vaya usted a saber!

domingo, 18 de mayo de 2014

El pacto

Cuando se me secan la palabras,
cuando ninguna se atreve
a salir por los dedos ni por la boca
en busca de un poema capaz
de vaciar los recuerdos de la memoria,
me doy cuenta de que no existe,
palabra ni poema ni gesto siquiera,
que pueda definir el significado
del instante que todo lo cambia;
la calle que se cruza
sin mirar a los dos lados,
la esquina que se dobla por azar
-o por equivocación-
el olor a lluvia convertida en barro.
No existe o - yo no lo encuentro -,
el poema capaz de convertir la realidad
en un mal sueño,
ni reparar el tejado de la casa
cuando se está cayendo a pedazos,
ni quede un trozo de luna
por más que el poeta se empeñe en nombrarla.
Un poema es sólo eso. Un conjunto de palabras,
un pacto ilícito entre el tiempo y la muerte.