Gracias a todos por vuestra mirada.

jueves, 15 de febrero de 2018

All in

Ahora que el azar
ha atado todos los cabos sueltos
y ya no cabe esperar ningún milagro,
ha llegado la hora
de poner las cartas bocarriba
y dejar de fingir que todavía me queda
un as escondido.
Todo está sobre la mesa;
mis sueños, mi cuerpo, mi fe en un futuro contigo.
Puedes quedarte con todo,
así son las reglas del juego,
quién se retira pierde y yo me retiro.
Te pido que no vuelvas a mirarme con tu cara de póker
tentándome a creer que la suerte puede ponerse de mi lado,
ya sabes lo fácil que soy cuando me miras a los ojos
y me sonríes con esa sonrisa tuya que parece contener
todos los remedios contras la mala fortuna.
Puedes levantarte y recoger tu botín
las normas ni siquiera te obligan a mostrar tus cartas.
Si no te importa yo me quedaré un rato
a celebrar mi derrota,
a fin de cuentas, siempre tuve un buen perder
—quizá sea la costumbre—
y lejos de agachar la cabeza
y diluir mi fracaso en el fondo de una copa,
brindaré por el juego limpio,
por tu coraje que venció a mi póker de ases
y por esta partida que nadie nos obligó
a comenzar, aquella noche de verano
cuando la luna me asaltó en una esquina
y dejé que me besara en los labios.

1 comentario:

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Uno lo decide, uno lo intuye, uno sabe cuando ha llegado el momento de destapar las cartas y aceptar el resultado final... triunfo o derrota, lo mismo da.

Un abrazo.